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sábado, diciembre 13

Once I wanted to be the greatest...

No wind or waterfall could stall me, And then came the rush of the flood, Stars at night turned deep to dust...
Asi comienza una de mis canciones preferidas, y así me sentía una vez...

Una vez quería ser la mejor, quería sobresalir, llevarme el mundo por delante. No en la forma negativa o si es que hay alguna forma positiva... lo que si quería era hacer las cosas bien y hacer que otros notaran que lo hacía bien. Hasta que un día comprendí que la mejor manera de hacer las cosas es hacerlas para uno mismo.  Quizás suene egoísta,  quizas ya lo soy. Sin embargo, entendí y por las malas, que en cualquier ámbito en que nos desenvolvemos (pero mas en el área laboral),  nunca nos van a apreciar como uno quisiera.

Nunca escuché las voces que decian: "Esa empresa no es tuya, no te mates tanto" y sin medidas di lo mejor de mi. Más con una calumnia se deshicieron de mi, más rápido que lo que canta un gallo. Sin analizar, sin preguntar. Sólo hicieron sus cálculos y salieron de mi. 

Voy a mentir si digo que no lloré, si digo que no lo sentí.  Pase cuatro años de mi vida compartiendo con las personas que allí trabajan todavía, y les tomé un gran aprecio. No miento si digo que maldije a las personas que me hicieron esto (soy humana) pero luego comprendí que al final fue lo mejor para mi. 

Mi vida ahora no la cambio por nada, el tiempo que dedico a mi familia no tiene precio, y poder ayudarlos a todos siempre, en una que otra cosa me da la sensación de que estoy haciendo bien. 

En cuanto a lo demás,  ya Dios se encargará.

Mi ex jefe?